Diego Conrero (42) tiene la motivación intacta. Hoy quizás sería el presidente de la Liga Villamariense de Fútbol de no mediar la emergencia sanitaria que por el COVID-19 suspendió actividades y en este caso detuvo la actividad en la Sociedad de Inspecciones Jurídicas, postergando por errores en la documentación presentada la Asamblea General Ordinaria.

Pero “Sucedieron cosas sería la explicación de Mr. McCree” y entre los hechos acontecidos apareció repentinamente la candidatura de Darío Ranco que alteró los planes.

El anuncio de Ranco llegó con una llamada, un café, un encuentro, una posterior reunión grupal y tras un impacto inicial por la sorpresa el día siguiente lo encontró analizando un nuevo escenario y alimentando la ilusión de seguir al encontrar el respaldo de sus colegas dirigentes y la aceptación de Ranco de ir “todos juntos”.

-Aunque no haya encuentros, ni siquiera entrenamientos, el fútbol lo tiene ocupado.

-Estoy inquieto, como desde febrero cuando empezamos a reunirnos con algunos dirigentes para armar un grupo con ganas de trabajar y presentarnos para conducir la Liga Villamariense de Fútbol. Acabo de participar de una reunión para avanzar en la conformación de la Mutual del Deportista. Estamos en los preliminares, la semana que viene dispondremos de un borrador para presentar a los clubes.

-Ahora parece que la actividad se ha intensificado, tienen reuniones virtuales en grupo o encuentros presenciales entre dos o tres personas casi a diario.

-Nosotros nunca perdimos el entusiasmo, pero la aparición de Darío (Ranco), a quienes siempre nosotros tuvimos en cuenta, pero nos sorprendió con su intención de ser candidato, nos alteró los planes. Nosotros habíamos pensado en sumarlo a Ranco en una próxima etapa, pero él apareció sin que lo esperábamos y cambió el escenario.

-¿Lo sorprendió la intención de Ranco de ser candidato a presidente?

-Claro, como a todos o casi todos. Fue a la primera persona que llamó para comentármelo y además quedamos en reunirnos a los tres o cuatro días y así sucedió.

-¿Y se pusieron de acuerdo rápidamente?. Este tipo de negociaciones suelen llevar días, a veces meses y en otras ocasiones nunca se logran acuerdos.

-Lo que sucedió fue que yo me encontré con una persona decidida a ir a fondo, que fue clara en su decisión y en su proyecto. Y en muchos aspectos, diría que en la mayoría, coincidíamos. Entonces todo se hizo más fácil. Entendí rápidamente que tenía enfrente a alguien con una gran capacidad de gestión y que lo mejor era hablar con el grupo de dirigentes que veníamos trabajando desde febrero para ver si podíamos avanzar. Y todo se fue desarrollando de una manera rápida, porque todos coincidimos en que debemos encontrar una salida y lo más rápido posible. Una llamada de él hacia mí, otra mía hacia el grupo y luego una reunión virtual vía zoom entre todos. No más que eso, y aquí estamos, todos juntos trabajando. A veces la vida no es tan difícil, sino que los hombres nos encargamos de complicarla. Ranco nos dio libertad de acción a cada uno de nosotros, respetó la unión que teníamos como grupo, escuchamos su propuesta, él escuchó otras opiniones. Aunamos voluntades, ideas y ahora tenemos mucho más que buenas intenciones. Hay un gran proyecto en marcha.

-¿Tienen apuro por llegar a la asamblea o al no tener a la vista la posibilidad del retorno del fútbol aprovecharán el tiempo para ajustar distintos detalles?

-No podemos perder el tiempo. Que no haya fútbol no significa que el fútbol no tenga urgencias. Hay muchos aspectos que solucionar y situaciones y responsabilidades que afrontar. Por empezar los tiempos para la Asamblea ya se cumplieron y la conducción actual está con mandato vencido. Ese es un tema a resolver de manera urgente y la continuidad de la Liga, con todas las obligaciones asumidas exige de continuidad, de gestión, algo que hoy no existe.

-¿Y entonces?

-Hay que trabajar. Como lo hace Darío (Ranco) desde lo exterior, nosotros debemos ocuparnos de otras cuestiones. Somos un equipo y en un equipo todos se sacrifican y deben trabajar por un bien común.

-¿Dividieron las tareas?

-Decía que Ranco nos dio libertad de acción, entonces el grupo que venía trabajando, ahora encolumnado con su candidatura, se ocupará de algunas cuestiones puntuales y él de otras, como ya ha venido haciendo con éxito, como la designación de profesionales para los estudios Contable, Jurídico, Consultoría, Modernización Digital, además de la incorporación de personas muy reconocidas para el Tribunal de Disciplina y el Colegio de Arbitros.

Nosotros tenemos por delante hablar con algunos dirigentes de otros clubes para sumarlos al proyecto y también una reunión pendiente con un grupo de directores técnicos para avanzar en varios aspectos tendientes a brindarles un espacio y herramientas para la capacitación.

-¿Cuántos clubes integran hoy el grupo opositor a la conducción de la Liga?

-Prefiero no hacer números, pero diría que somos una amplia mayoría. Me animaría a decir que salvo tres o cuatro el resto está de nuestro lado.

-¿Dieciséis clubes?

-¿Son 20 no? bueno, la cuenta es fácil.

-Hay clubes que sorpresivamente aún no se han manifestado públicamente y otros como Alumni que apenas se conoció la candidatura de Ranco salió a apoyarlo. ¿Conoce los motivos?

-Ya estamos hablando con los que aún no se manifestaron, también Ranco ha tenido algunas conversaciones iniciales. Es una tarea que ya estamos abordando. No sé si lograremos una lista con los 20 clubes encolumnados, pero estaremos muy cerca.

 -Comentó que no lo conocía a Darío Ranco. ¿Lo sorprendió?

-Tiene una gran capacidad de gestión. Sabe lo que quiere y hacia donde se dirige. Es un hacedor, una persona que no para y que cuenta con una gran experiencia cosechada a través de los años.

-¿Y usted cómo se definiría?

-Como alguien que antepone los beneficios colectivos a los personales. Si la candidatura de Ranco nos permite sumar y estar mejor, cómo no voy a estar de su lado. Aquí lo más importante es el conjunto, son los clubes, la Liga, no los hombres.

-¿Cómo cree que será el futuro inmediato de la Liga con un sector opositor amplio que cada día se robustece más?

-No soy ni somos desestabilizadores. Está muy claro que la Liga no tiene conducción, está a la deriva. No hay gestión, ni proyectos, nada. Casi todos los dirigentes están en el sector opositor a la conducción. Y desde afuera nadie quiere apoyar la continuidad. Todas las puertas están cerradas. Nadie está dispuesto a ayudar.

-¿Y de lado de enfrente comenzaron a abrirse algunas puertas?  

-¡Y qué le parece! Muchas puertas, dirigentes que quieren sumarse, empresarios dispuestos a apoyar pese a la crisis que nos toca atravesar. El que no entiende lo que está pasando es porque no quiere ver la realidad.

-¿El fútbol tendrá nuevas autoridades antes de fin de año?

-Eso esperamos todos (o casi todos), porque hay mucho por hacer, un orden que restablecer, compromisos que cumplir, deudas que saldar. Estamos trabajando intensamente para evitar que todo pase para el venidero año, no podemos perder el tiempo. Si hay un nuevo grupo que tiene los votos y las ganas, profesionales que quieren comprometerse y empresarios dispuestos a apoyar, la renovación tiene ser cuanto antes. Necesitamos cambiar, pasar de la inacción a la acción, hay que darle paso a una nueva manera de conducir, hacerle un lugar a los que vienen a sumar.

 

Diego Conrero, entusiasmado con un proyecto que se ha robustecido. Pensando en positivo, conjugando en plural. Acompañando un nuevo rumbo.

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